1.Trastorno Ansioso Depresivo
Se configura como un grupo de síntomas de ansiedad y depresión en los que ninguno predomina sobre el otro lo suficiente como para justificar el diagnóstico por separado.
El concepto de Trastorno Ansioso Depresivo se corresponde a un cuadro clínico que se caracteriza por la presencia de síntomas depresivos que cumplen los criterios clínicos de depresión mayor como: ánimo deprimido; alteraciones del ritmo del sueño o alteraciones del apetito; astenia; alteraciones motoras como pueden ser la lentitud o la agitación; disminución de la concentración o de la atención; abandono del autocuidado o de actividades que solían ser primordiales o pensamientos de muerte e ideas autolíticas. Este síndrome depresivo esta acompañado por un cortejo de síntomas somatomorfos muy dispares (trastornos digestivos, mareos, palpitaciones) propios de la ansiedad generalizada, que suelen producir la hiperventilación. Por un lado, el medico de atención primaria en muchas ocasiones reconoce explorar con mucha mayor facilidad el cortejo vegetativo de los síntomas ansiosos (lo que le lleva a utilizar con mas asiduidad en el tratamiento los ansiolíticos) y, por otro, no estar familiarizado con los efectos secundarios de los antidepresivos. Esto provoca que se produzca una falta de respuesta terapéutica ante un tratamiento inadecuado solo con benzodiacepinas o por la utilización de antidepresivos en dosis subterapeúticas como consecuencia de un mal enfoque en el diagnostico o de un tratamiento inadecuado.
La evolución: los conceptos de respuesta y remisión
En la figura 1 presentamos esquemáticamente el conjunto de definiciones que se utilizan para describir los diferentes momentos de la evolución del Trastorno Ansioso Depresivo.
Los pacientes se quejan de apatía, desinterés, falta de iniciativa, inhibición social, dificultades para concentrarse problemas de memoria entre ellas la astenia síntoma más común y la ansiedad extrema.
La astenia se caracteriza por fatiga como sensación de falta de energía y motivación, de agotamiento o cansancio. La astenia puede afectar las funciones intelectuales: pérdida de la memoria, menor atención, concentración y vigilancia. Con frecuencia se evidencian otros trastornos psicológicos incluyendo una percepción alterada del mundo externo, trastornos de la personalidad y ansiedad.
Síntomas trastorno ansioso depresivo:
Taquicardia, taquipnea o respiraciones aceleradas mas de 20 por minuto, midriasis o dilatación de la pupila, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, palpitaciones rápidas, sensación de pérdida de control o del conocimiento, transpiración, caída del cabello, estrés, náusea y vómitos, irritabilidad, calambres musculares, debilidad muscular, escalofríos, insomnio, inquietud motora, dificultades para la comunicación, perdida de memoria continua o supresión de algunos de sus recuerdos.
Este estado de ánimo se acompaña de síntomas adicionales de idéntica duración, entre los cuales se incluye Dificultades de concentración, trastorno del sueño, fatiga o falta de energía, irritabilidad, preocupación, llanto fácil, hipervigilancia, sensación de peligro inminente para él o allegados, desesperanza y pesimismo ante el futuro y baja autoestima o sentimientos de inutilidad y culpabilidad.
2.El trastorno de ansiedad generalizada
la ansiedad patológica se vive como una sensación difusa de angustia o miedo y deseo de huir, sin que quien lo sufre pueda identificar claramente el peligro o la causa de este sentimiento. Esta ansiedad patológica es resultado de los problemas de diversos tipos a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo de sus ideas interiorizadas acerca de sus problemas.
3.La neurastenia
es la neurosis caracterizada por un cansancio inexplicable que aparece después de realizar un esfuerzo intelectual. También existe la queja de una sensación de debilidad y agotamiento corporal y físico tras esfuerzos mínimos.
Puede cursar con tristeza, abatimiento, cansancio, temor, pérdida de memoria, insomnio, irritabilidad, dolor de cabeza, y otros
sensación de dolor y molestias musculares mareos cefaleas de tensión trastornos del sueño
Incapacidad para relajarse irritabilidad dispepsia o problemas estomacales como la gastritis aguda.